2014

Huellas del instante

2014 no marca un nuevo comienzo, sino una apertura. Las obras de este año no siguen ningún concepto fijo. Surgen del diálogo entre el color, el gesto y la intuición: como huellas de un instante que se sustraen a cualquier explicación definitiva.

En 2014, el estudio se convirtió en un lugar de experimentación. Grandes lienzos conviven con pequeñas obras sobre papel; cuadros terminados, con fragmentos. Muchas obras surgieron una tras otra, como si conversaran entre sí, se contradijeran o se continuaran mutuamente.

No es la imagen terminada lo que ocupa el centro, sino el proceso. Las líneas aparecen, vuelven a desaparecer bajo nuevas capas de color; las figuras se disuelven y reaparecen en otro lugar. Cada cuadro conserva el momento de su creación y, al mismo tiempo, permanece abierto a nuevas interpretaciones.

Las obras de este año no cuentan historias. Invitan a seguir huellas, tanto las visibles como las ocultas.