2015
Entre cercanía y disolución
El año 2015 continúa el camino iniciado y, al mismo tiempo, lo lleva más allá. Las obras surgen de la tensión entre la condensación y la apertura. Figuras, signos y espacios de color se encuentran, se conectan y se disuelven de nuevo. Nada permanece definitivamente fijado.
El lienzo se convierte en el lugar de un enfrentamiento inmediato. Cada capa conserva rastros de lo anterior, sin revelarlos por completo. Las superposiciones no ocultan, sino que amplían el espacio de posibilidades.
Las imágenes no buscan ni la armonía ni la provocación. Confían en el diálogo entre la intuición y la experiencia. Así nacen espacios pictóricos en los que la memoria, el presente y la imaginación se superponen, sin contar una historia unívoca.
Las obras del año 2015 invitan a tomarse tiempo, no para encontrar respuestas, sino para seguir las huellas que cada cuadro deja abiertas.























































